
Un reciente informe de Mattilda, plataforma tecnológica y financiera especializada en el sector educativo, reveló que cerca de 800 colegios privados han cerrado en el país durante los últimos cinco años, una cifra que refleja las profundas dificultades financieras del sector.
El estudio muestra que el 70,8% de los colegios privados en Colombia no cuenta con reservas financieras para afrontar 2027, mientras que el 58,4% tampoco dispone de un colchón económico que le permita operar durante seis meses. Los principales factores que explican esta situación son el aumento en los costos de operación, la disminución del número de nacimientos y los problemas para conseguir financiación.
Pese a que el 47,2% de los colegios privados reportó un aumento en el número de estudiantes frente a 2025, prácticamente duplicando el 24% registrado un año atrás, esta recuperación en las matrículas aún no se traduce en estabilidad financiera. De hecho, la ocupación promedio de las instituciones cayó del 68% al 62%.
El informe también encontró que el 43,5% de los colegios no cuenta con fuentes de ingresos distintas al cobro de pensiones, un aumento significativo frente al 29% de mediciones anteriores. Esta dependencia casi exclusiva reduce el margen de maniobra frente a eventuales dificultades económicas de las familias.
Además, el 91,7% de las instituciones reconoce que la morosidad afecta su operación mensual, y el número de colegios cuya cartera supera el 10% pasó del 6% al 12,3%, reflejando un deterioro en la capacidad de recaudo.
Para José David Tena Gascón, Chief Revenue Officer de Mattilda, es necesario que el debate sobre educación también incluya la situación financiera de los colegios: "Un colegio sin estabilidad financiera difícilmente puede invertir en innovación, fortalecer sus equipos o acompañar mejor a sus estudiantes".